El ERP de las consultoras SAP. Tu consultor dicta la hora entre dos sesiones de configuración, y esa hora —una vez aprobada— es la que arma la cuenta de cobro. Sin hojas de cálculo por fase y sin perseguir a nadie.
En producción con su primer cliente desde septiembre de 2026 · consultoría SAP en México y Ecuador
Se pierde en las horas de tus consultores que se trabajaron, se aprobaron y nunca se cobraron. En un proyecto SAP eso son semanas-hombre, no minutos.
Desde la hora que un consultor dicta por voz hasta el informe que recibe el cliente de la implantación a fin de mes.
El consultor manda una nota de voz. El sistema entiende el proyecto, la actividad —configuración FI, desarrollos ABAP, pruebas UAT— y la duración, y pregunta solo lo que falta.
El gerente revisa y libera la semana de su equipo sin abrir el computador. Uno o dos niveles, según tu plan.
Facturación preliminar y cuentas de cobro. El monto lo calcula el servidor desde las horas aprobadas — no lo teclea nadie.
El cliente de la implantación entra, ve cómo va su proyecto, aprueba o pide correcciones, y recibe su informe mensual.
Conceptos propios de tu país, tarifas por persona y por proyecto, gastos con evidencia y consolidación multi-moneda.
La carga inicial por Excel trae tus consultores, proyectos, líneas de negocio, actividades SAP, tarifas e histórico de una vez. Nada se guarda hasta que tú lo revisas y lo apruebas.
Cinco eslabones, y ninguno depende de que alguien se acuerde de copiar un dato de un sitio a otro.
Una nota de voz por WhatsApp, entre dos sesiones, sin abrir ninguna aplicación.
Queda en el proyecto y la actividad SAP correctos, con su fecha real.
El gerente libera desde el teléfono. Solo lo aprobado sigue avanzando.
La cuenta de cobro se arma con las horas aprobadas y la tarifa vigente.
Tu cliente recibe el informe del mes, escrito solo, y aprueba en su portal.
El eslabón que casi nadie cierra es el cuarto. En la mayoría de las firmas las horas viven en un sitio y la factura se arma en otro, a mano, con lo que alguien recuerda. Ahí es donde se evapora el margen. En Súmmate Pro el monto lo calcula el servidor a partir de las horas aprobadas: si una hora no se aprobó, no se cobra; si se aprobó, no se olvida.
Cada uno resuelve una tarea concreta de una consultora, no una demostración. Los de un plan vienen incluidos en todos los planes superiores.
Convierte la voz en horas: entiende de qué proyecto hablas, qué actividad fue y cuánto duró, y te pregunta solo lo que falta. Es el agente que hace que nadie tenga que abrir la aplicación para reportar.
Redacta el informe del mes para cada cliente a partir de las horas aprobadas y los avances reales del proyecto. Tú lo revisas y lo envías; nadie de tu equipo lo escribe desde cero.
Contesta por WhatsApp las dudas de tu propio equipo sobre cómo usar la herramienta —cómo corregir una hora, cómo cargar un gasto— para que esas preguntas no lleguen a ti.
Separa lo rutinario de lo que de verdad hay que mirar, para que el gerente libere en bloque lo evidente y dedique su atención a las cuatro líneas raras de la semana.
Revisa la nómina antes de que se pague y señala lo que no cuadra: un concepto que se aplicó dos veces, una tarifa que cambió sin aviso, alguien sin compensación configurada.
Vigila el consumo de cada proyecto contra su presupuesto y avisa del sobrecoste cuando todavía se puede hacer algo, no en el cierre de mes.
Cruza asignaciones y plan de horas para detectar quién va a estar al 140 % la semana que viene, mientras aún se puede repartir el trabajo.
Lee el SOW de setenta páginas y contesta la pregunta que destruye el margen de un proyecto SAP: «esto que están pidiendo, ¿estaba en el alcance?» — citando la sección exacta.
Dónde se detiene la IA, dicho sin rodeos. Ningún agente aprueba, ningún agente calcula dinero y ningún agente decide. Leen, interpretan y redactan — la aprobación y el monto siempre los pone una persona o una regla del sistema, nunca un modelo. Es una decisión de diseño, y no se negocia.
Ven el avance de sus proyectos, aprueban sus facturas y reciben su informe mensual — sin que tú escribas ninguno.
Los usuarios de tus clientes no consumen cupos ni se cobran. Invita a todos los que quieras.
Si algo no cuadra, tu cliente lo dice ahí mismo. La discusión ocurre antes de la factura, no después.
Un usuario cliente sin proyecto vinculado no ve absolutamente nada. El límite lo pone el producto.
No es una promesa de folleto: es cómo está construido, y se puede comprobar.
Base de datos y claves propias. No hay una base compartida entre empresas donde los datos de dos clientes convivan.
Cifrados, guardados fuera del servidor, conservados siete años y verificados restaurándolos de verdad, no solo copiándolos.
La aplicación toma el nombre y los colores de tu firma desde su propia licencia. Tus clientes ven tu marca, no la nuestra.
Más de 1.300 pruebas automáticas se ejecutan sobre el producto antes de cada despliegue, repartidas en 49 baterías.
Protección de datos, resuelta por escrito. Súmmate Pro se contrata con su contrato de encargo del tratamiento, su registro de actividades, su procedimiento de derechos del titular y la lista abierta de los proveedores que intervienen. No es un anexo que se busca cuando el cliente pregunta: viene con el producto.
Precios anuales en dólares, por adelantado. La puesta en marcha se cotiza aparte, una sola vez.
«Que las horas se registren.» Para la firma SAP que empieza a ordenarse.
Todo lo que mira hacia tu cliente. Para la consultora SAP ya en marcha.
Todo lo que mira hacia adentro cuando ya no cabe en una cabeza.
| Comparación | Equipo | Firma | Corporativo |
|---|---|---|---|
| Personas que registran horas | 12 | 30 | 72 |
| Especialistas · gerentes | 10 · 2 | 25 · 5 | 60 · 12 |
| Administradores · RR. HH. | 1 · 1 | 3 · 2 | 5 · 3 |
| Usuarios de tus clientes | — | No cuentan | No cuentan |
| Registro por WhatsApp y voz | ✓ | ✓ | ✓ |
| Cuentas de cobro desde horas aprobadas | ✓ | ✓ | ✓ |
| Portal del cliente | — | ✓ | ✓ |
| Hitos, precio fijo y bolsa de horas | — | ✓ | ✓ |
| Aprobación en dos niveles | — | ✓ | ✓ |
| Nómina en varias monedas | — | — | ✓ |
| Documentos del proyecto consultables | — | — | ✓ |
| Agentes de IA incluidos | 1 | 3 | 8 |
Puesta en marcha: US$600 – 1.080, una sola vez y aparte · Cobro anual por adelantado · Pago mensual disponible con recargo del 20 %
Precios en dólares estadounidenses, sin impuestos. Lista vigente 2026, sujeta a cambios.
Uno por cada silla de una consultora, para que veas el mismo dato desde los cinco puntos de vista. La consultora SAP que verás es inventada, y sus datos se reinician cada noche.
Te llegan al correo en minutos, con una ruta de cinco minutos por cada rol para que no tengas que adivinar por dónde empezar.
Las cuentas de demostración ven todo pero no tocan tu configuración: no pueden borrar nada, ni cambiar catálogos, licencia ni nómina.
No, y no le hace falta. Súmmate Pro gestiona tu firma —consultores, proyectos, horas, márgenes y facturación—, no el sistema de tu cliente. Está pensado para quien hace proyectos SAP, no para vivir dentro de uno. Si además quieres que el SAP de tu cliente avise por WhatsApp cuando pasa algo, eso es otro producto nuestro: Súmmate Notifier.
Las que tú definas. Las líneas de negocio y las actividades son tuyas —configuración FI, MM, SD, desarrollos ABAP, pruebas, formación, gestión— y el asistente aprende a reconocerlas en las notas de voz de tu equipo. Vienen ya cargadas las de una consultora SAP típica para no empezar en blanco.
No. Registran sus horas desde el WhatsApp que ya usan todos los días. Los gerentes y administradores entran además a la aplicación desde el navegador, sin instalar nada.
Puede registrar sus horas directamente en la aplicación. WhatsApp es el camino corto, no el único.
Con la carga inicial por Excel: una plantilla que sale ya rellena con lo que su instalación tiene dentro. Se sube, se revisa en pantalla lo que va a pasar hoja por hoja, y solo entonces se guarda. Si algo falla, no entra nada: no existe la carga a medias.
Días, no meses. Se crea la instalación, entra la carga inicial, se conecta el canal de WhatsApp y se forma al equipo en un par de sesiones.
No. Cada cliente tiene su propia instalación, con su base de datos y sus claves. No hay una base compartida entre empresas.
No cuentan contra tu plan y no se cobran. Invitarlos es precisamente lo que hace que tu firma no se parezca a una hoja de cálculo.
Nunca. Los agentes leen, interpretan y redactan. La aprobación la da una persona y el monto lo calcula el sistema con reglas, no un modelo.
Tus datos siguen siendo tuyos y se te entregan en un formato utilizable. Está escrito en el contrato, no depende de la buena voluntad de nadie.
Lo que frena a un socio no es el precio: es «¿mi gente va a cambiar el hábito?». A eso no se contesta con un descuento — se contesta con un piloto.